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Espiritualidad y política (III)

3- La espiritualidad política como un camino para ayudar a dar a luz:

3.1 1 Una civilización de personas “enrededadas” en la construcción de la globalización de la solidaridad, en hacer verdad la unidad que somos.
3. 2 Una sociedad más justa, inclusiva y democrática (que busca la felicidad del bien común) (arco iris)
3.3 Un planeta respetado y sostenible.
3.1 Una civilización de personas“ enrededadas” en la construcción de la globalización de la solidaridad, desde abajo y desde la multiculturalidad. 

En realidad se trataría de hacer verdad políticamente lo que somos: Unidad en la diferencia. 

La nueva cosmología nos proporciona la base teórica necesaria para resolver los actuales problemas del sistema-Tierra en proceso acelerado de degradación. Nos permite ver nuestra interdependencia y mutualidad con todos los seres. Formamos, junto con la Tierra viva, la gran comunidad cósmica y vital. Leonardo Boff dice bellamente que somos la expresión consciente del proceso cósmico y responsables de esta porción de él, la Tierra.

Nos urge experimentar y saber vivir la pan-relacionalidad y religación con todo, ya no es posible comprendernos aisladamente por tanto es tarea nuestra construir en el día a día la red de relaciones que la hagan verdad.

Gandhi, declarado seguidor del advaita (“no-dualidad” en sánscrito), expresaba así el hecho de que no estamos aislados: «Creo en la unidad esencial del ser humano y, de hecho, de todo lo que vive. Por tanto, creo que si un solo ser humano gana en espiritualidad, todo el mundo gana con él, y si uno falla, todo el mundo falla en la misma medida». 

Ha llegado el momento de forzar desde nuestros espacios un cambio significativo que ya comienza a fraguarse: la exigencia de caminar hacia otra globalización, la de la solidaridad “desde abajo” que aboga por la mundialización de los derechos humanos, por la creación de instancias de gobierno mundial, por la universalización del cuidado para con la Tierra y con los ecosistemas y por la valoración de la dimensión espiritual del ser humano y del universo

¿Cómo colaborar desde nuestra vida cotidiana a hacer verdad otra globalización, la de la solidaridad “desde abajo”?

Este es el desafío que tenemos en el horizonte cómo colaborar para hacer el tránsito entre el sistema actual de mercado, donde todo es mercancía, a un sistema de sostenimiento de toda vida, a una distribución equitativa de los bienes, una búsqueda de la equidad como fin, una mirada nueva que nos permita descubrirnos formando parte de la familia humana, de la comunidad biótica. 

Espiritualidad y política (II)


2. 2 Emergencia como esperanza, de “emerger” algo nuevo.

Precisamente porque la emergencia es global podemos concluir, como he dicho antes, que es el momento de un nuevo comienzo. Como Isaías en un momento de profunda oscuridad para su pueblo tiene la osadía profética de decirles: “Algo nuevo está naciendo, ¿no lo véis?” también nosotras hoy abrimos los ojos del corazón para poder contemplar lo que está emergiendo, lo que es ya en esperanza, quizá en germen, como una pequeña semilla amenazada, como un grano de mostaza…pero como el soñador Jesús de Nazaret esperamos activamente que pueda convertirse en un árbol de vida..

Amanece una nueva cosmología.

Está surgiendo una nueva cosmología alternativa. Ésta se deriva sobre todo de las ciencias del Universo y de la Tierra, la física cuántica, la neurociencia…que nos van diciendo cada vez con más claridad que la capacidad para relacionarse parece ser la esencia primordial del cosmos y lo que hizo posible el proceso evolutivo. Nos va descubriendo que lo que caracteriza la realidad son estructuras de relación y relatividad, procesos de transformación y cambios abiertos. [1] Los científicos nos dicen que el universo está continuamente expandiéndose, auto-organizándose y auto-creándose. En él todo es relación en redes y nada existe fuera de esta relación. Todos los seres son interdependientes y colaboran entre sí para co-evolucionar y garantizar el equilibrio de todos los factores. Por detrás de todos los seres actúa la Energía de fondo que dio origen y anima el universo y hacer surgir nuevas emergencias

En este nuevo modelo cosmológica un ser no entra en relación con otro sino que se encuentra de por sí en relación. En contraposición con la cosmología de la conquista, la dominación, explotación y acumulación, profundamente patriarcal, está surgiendo esta nueva cosmología de la pan-relacionalidad y lo que la caracteriza es el reconocimiento y cuidado 

Lo que caracteriza esta nueva cosmología es el valor intrínseco de cada ser y no su mera utilización; el cuidado, reconocimiento y respeto por toda la vida y los derechos y dignidad no solo de los humanos sino de todos los seres.

Esta cosmología está ayudando a dar a luz una nueva conciencia planetaria, el Dalai Lama la definió asi: " La conciencia planetaria consiste en conocer y sentir la interdependencia vital y la unidad esencial de la humanidad y la adopción consciente de la ética y el ethos que ello entraña"

Espiritualidad y política (I)


1- Clarificación conceptual: espiritualidad, política.

2- Vivimos un mundo en “emergencia”: 
2.1 Emergencia como peligro y amenaza: un tiempo de “noche”, “tormenta”, “levantar muros”.
2.2 Emergencia como esperanza. “Algo nuevo está naciendo ¿no lo veis?”(Is 43,18-19).
Amanece: una nueva cosmología alternativa; una nueva espiritualidad holística; un nuevo humanismo; una nueva ciudadanía, un nuevo protagonismo de las mujeres.

3- La importancia y las exigencias de una espiritualidad política.

4- Una espiritualidad política como camino para colaborar en “dar a luz” un mundo nuevo. 
4.1 Una civilización de personas “enrededadas” en construir una globalización de la solidaridad.
4.2 Una sociedad más justa, inclusiva y democrática. Hacer de la pluralidad un “arco iris”.
4.3 Un planeta respetado y sostenible.

5- Jesús de Nazaret: un hombre que vivió una auténtica espiritualidad política.


ESPIRITUALIDAD Y POLÍTICA.

1. CLARIFICACIÓN CONCEPTUAL.

Antes de nada creo conveniente clarificar los dos términos de los que partimos: espiritualidad y política.

Quizás por diversas razones nos encontramos con dos términos denostados, desgastados y manipulados por el mal uso que se ha hecho de ellos.

Durante mucho tiempo se ha querido separar la espiritualidad y la política, como dos realidades diametralmente opuestas y/o irreconciliables, y en este encuentro pretendemos, por el contrario, mostrar la profunda vinculación de ambas.

La espiritualidad y la política son dos aspectos fundamentales de la vida. Lo ha expresado recientemente Ken Wilber: «En el ámbito de lo interpersonal, en el reino de como tú y yo nos relacionamos con el otro como seres sociales no hay áreas más importantes.»[1]

Qué entiendo por espiritualidad. [2]

La palabra espiritualidad es un término polisémico. Pero sobre todo es un término que, como he dicho antes, ha llegado a nuestro momento histórico contaminado, desgastado y empobrecido.

Contaminado por el dualismo y patriarcalismo imperante en nuestra cultura occidental, desgastado y empobrecido al reducirlo a la religión y dentro de ella a la oración, sacramentos y celebraciones…Por todo ello es una palabra que provoca rechazo, alejamiento y desconfianza o remite a algo superfluo, pasado y caduco. [3]

Resulta imprescindible entonces re-codifícarla antes de vincularla al término política.

Espiritualidad en su acepción semántica procede de “espíritu”,palabra que ha llegado a nosotros después de un largo recorrido. Desde la tradición judeocristiana nos encontramos con el hebreo femenino, “la ruaj”, el aliento de vida, pasando por su traducción griega “lo pneuma” (convertida en una palabra neutra) hasta su traducción latina “spiritus” (masculina y patrirarcal), que es cómo ha llegado a nosotros.[4]

No obstante, algo importante hay en común en estas traducciones, y es la referencia al principio vital, al hálito de vida, a lo que está en el origen de todo lo que existe. El “espíritu” es lo que alienta la realidad. .

Pedro Casaldáliga escribe que "el espíritu de una persona es lo más hondo de su propio ser, sus motivaciones últimas, su ideal, su utopía, su pasión, la mística por la que vive y lucha y con la cual contagia a los demás”[5]. Su espiritualidad será la talla de su propia humanidad”. O en palabras de Jon Sobrino “Espiritualidad es el espíritu, el talante con el que se afronta lo real, la historia que vivimos en toda su complejidad”[6]. Según esto alguien podría decirnos “dime cómo te sitúas ante la realidad y te diré cuál es tu espiritualidad”.

¿Qué aporta la espiritualidad a la construcción de una sociedad laica, justa y democrática?

Primer encuentro del círculo de espiritualidad Podemos, 11 Abril 2015. 
Parroquia Sto. Tomás de Villanueva.  
           Vallecas (Madrid) .
Ponencia Emma Martinez Ocaña.


¿Qué aporta la espiritualidad? Mucho, pero quizá esa aportación no sea tan clara por el contenido que le damos a esa palabra. Me parece que aún es un término que sigue degradado, contaminado y empobrecido. Contaminado por el dualismo imperante en nuestra cultura occidental, que durante siglos ha contrapuesto espiritualidad a corporalidad, materialidad, temporalidad, vida cotidiana, placer, gozo y felicidad. Y empobrecido al reducirlo a la religión e incluso dentro de ella a lo referente a la oración, sacramentos, celebraciones, ritos...

Por todo ello aún hoy provoca rechazo, alejamiento y desconfianza, o resuena como algo o religioso o superfluo en el ser humano, perteneciente a otro tiempo, a algo pasado y caduco. Y por eso me alegro tanto de este Primer Encuentro de Espiritualidad, para que podamos colaborar en recuperarla, o mejor aún, re-codificarla.

Espiritual, espiritualidad, viene de espíritu, que hace alusión al aliento vital presente en el origen de todo lo que es, que sustenta y vincula la realidad, que constituye la trama de la vida. Una sociedad o persona espiritual sería por tanto la que va descubriendo la verdad más profunda de la realidad, de su ser, de su verdadera identidad que es relación… y que trata de vivir coherentemente con ella. 

La espiritualidad es una realidad profundamente humana, tiene que ver con el desarrollo de nuestra inteligencia espiritual, de nuestro ser ético, estético, trascendente, utópico.

¿Qué pasaría si nuestras personas, círculos, grupos, familias, partidos políticos, sociedad viviéramos espiritualmente”? ¿Qué sociedad nacería de esa opción?

Uno de estos días me acosté con estas preguntas y tuve un sueño hermoso que me dio la respuesta y ahora comparto con vosotros. Después me diréis si es un puro sueño, y los sueños sueños son, o fue premonitor porque anuncia ya lo que está amaneciendo.

¿Qué fue lo que vi en el sueño?

Me encontré con una sociedad nueva, profundamente espiritual. ¿Qué manifestaciones eran notables de su espiritualidad?

Ser Iglesia (4). Hacia una nueva evangelización. Jesús proclama y testifica la buena noticia de Reino.



"Jesús se fue a Galilea a pregonar la Buena Noticia. Decía: Se ha cumplido el plazo, ya llega el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena Noticia” (Mc 1,12-13)


Convencida de que es así, en vez de hablar de Jesús, he tenido la osadía de invitarle a esta cita y que él mismo nos hable y nos comparta su experiencia. No se ha hecho de rogar.

“Queridos hermanas y hermanos, soy Jesús de Nazaret, sé de vuestra preocupación por vivir, como comunidad eclesial, en fidelidad al mismo Espíritu que a mí me alcanzó y me hizo posible vivir y evangelizar en fidelidad al sueño de Dios, y al mismo tiempo queréis ser fieles a vuestro momento histórico y a vuestra gente, como yo también lo quise. 

Esas han sido mis grandes pasiones mientras caminé por mi tierra por eso he querido hoy venir a compartir con vosotr@s mi propia experiencia por si os sirve de ayuda.

Es verdad que mi tiempo no es el vuestro, nos separan veintiún siglos, pero sí descubro problemas comunes: la gente sufre no tiene trabajo, ni salud, ni se siente querida y respetada, hay violencia, guerras, hambre material y espiritual, no se respetan los derechos humanos, hay una profunda división social, económica, ideológica, en la distribución de los bienes hay un flagrante injusticia… Se suceden escándalos de corrupciones varias entre autoridades políticas, económicas, religiosas y eso descorazona y hace difícil la esperanza.

Ser Iglesia: Hacia una nueva evangelización 3: el camino de la experiencia.


Cansad@s de palabras, conceptos, dogmas, catecismos…hoy buscamos experiencias. Como decía hace ya cinco siglos Ignacio de Loyola "no el mucho saber harta y satisface el ánima, sino el sentir y gustar internamente" E.E.[2].

Hemos repetido muchas veces las famosas palabras de Rhaner “El cristiano del mañana, será un místico, es decir alguien que ha experimentado algo o no será cristiano” pero más allá de recordar estas palabras ¿cultivamos la experiencia mística? ¿dedicamos tiempo pacifico, sereno, para dejarnos alcanzar por Su Amor? ¿para sentir y gustar la Palabra?. 

Jesús proclamó con palabras lo que previamente había gustado en su corazón: la certeza inconmovible del Dios Amor incondicional.

No podremos evangelizar si antes no dejamos que nuestra persona sea alcanzada por el Espíritu de Dios, sea evangelizada, si no albergamos la palabra en nuestro corazón, la rumiamos y finalmente la convertimos en carne de nuestra carne y hueso de nuestros huesos, como expresé en otro lugar hasta que la palabra se hace cuerpo.[1]

Hoy, más que nunca, se percibe de muchas maneras el hastío de las fórmulas, el hambre de experiencia personal "del misterio". Del propio misterio del ser humano y del Misterio que llamamos Dios. Los hombres y mujeres de nuestro tiempo cansad@s, incluso extenuad@s por la prisa y el ruido, la pura exterioridad fenoménica, por el dominio de la racionalidad científico- técnica buscan "otra cosa". No siempre saben nombrar lo que les pasa, pero la pura vaciedad, y la palabrería les aburre y produce no sólo hartura, sino náuseas, depresión, ansiedad, sin sentido...

El deseo de experimentar por sí mismos el misterio de sus personas y el Otro Misterio que les trasciende, le llamen como le llamen, es hoy una realidad, minoritaria aún, pero creciente. 

Ser Iglesia: hacia una nueva evangelización 2. El camino de la Igualdad


“Sois todos hijos de Dios…Ya no hay más judío, ni griego, esclavo ni libre, varón o hembra pues vosotros sois todos uno, mediante el Mesías Jesús" (Gal 3, 26. 28).

Las desigualdades abismales de nuestro mundo entre países ricos y pobres, hombres y mujeres; blancos y negros y/o indios y mestizos es uno de los problemas más acuciante de nuestro mundo.

Las desigualdades de clase, sexo, raza sostenidas por el militarismo, neoliberalismo, el sexismo patriarcal y el racismo amenazan el futuro de la humanidad.

De poco sirven las declaraciones de los Derechos Humanos si no tenemos Instituciones Internacionales que puedan obligar a los Estados a cumplirlos.

El grito por la igualdad resuena en nuestro mundo con contundencia y no será posible otro mundo mientras no desaparezcan las barreras que no nos permitan vivir como seres humanos a todos los habitantes de la tierra.

Ser Iglesia: hacia una nueva evangelización (I): El camino de la vida.


No hay duda de que los desafíos en un tiempo de crisis profunda, de cambio de paradigma como el que estamos viviendo, requiere de nosotras, personas que queremos seguir a Jesús y compartir la alegría de la Buena Noticia, el coraje de transitar nuevos senderos, nuevos lenguajes, nuevos modos de evangelizar y de ser testigos de la fe que profesamos.

Evangelizar en sentido estricto hace referencia a la Proclamación de la Buena Noticia de Jesús, a compartir con alegría habernos encontrado con su persona, formar parte de su comunidad, sentirnos comprometidos con su proyecto de vida...Si la Buena Noticia de Jesús nos ha alcanzado es imposible no transparentar la alegría de ese encuentro.

En sentido amplio evangelizar es hacer presente, como Iglesia, en nuestro mundo a través de nuestras vidas, de nuestras presencias personales y comunitarias los valores evangélicos

¿Cómo hacer verdad, como Iglesia que somos, la Buena Noticia del Evangelio hoy, y hacerlo con alegría? 
¿Cómo hacer creíble en nuestro momento histórico a Dios y su Reino?
¿Cómo abrir caminos de diálogo, establecer puentes que nos hagan encontrarnos en los lugares más humanizadores de nuestra cultura, de nuestro mundo?

Son estas preguntas que seguramente muchos nos hemos hecho muchas veces, y ante la llamada a una Nueva Evangelización, necesitamos hacérnoslas comunitariamente.

Hace algún tiempo escuché una afirmación que me conmocionó y de la que estoy cada vez más convencida: "Haremos a Dios creíble cuando hagamos al ser humano posible". Y esto no es una tarea sólo personal sino colectiva, comunitaria, como seguidoras y seguidores de Jesús.

Por "hacer al ser humano posible", entiendo hacer verdad que todas las personas, mujeres y hombres, del Norte, del Sur, del Este y del Oeste, blancas, negras, amarillas...puedan vivir como seres humanos cabales, con sus necesidades fundamentales cubiertas. Así leo yo esa llamada a dar vida y vida abundante. Este es el desafío nuclear de la humanidad para el siglo XXI y de un modo especial de quienes nos decimos creyentes en el Dios amor revelado en Jesús. 

Jesús escandalizó por su modo de tratar a las mujeres (4): Seguidoras, maestras y apóstoles.


Yo, María de Magdala, puedo asegurarte que durante el tiempo en el que recorrí los caminos de Palestina como seguidora de Jesús fui testigo de su entrañable ternura, de su misericordia cercana y escandalosa ¡Cuantos tabúes rompió con su actitud liberadora hacia todos los marginados de su tiempo, y de un modo especial con nosotras! 

No pararía de presentarte mujeres a las que Jesús, amó, liberó, puso en pié. ¿Recuerdas aquella mujer a quien Jesús sana de su encorvamiento ancestral?. [1] Es una mujer símbolo de tantas mujeres encorvadas (ayer y hoy) por el peso de los demonios patriarcales (sexismo, violencia machista, clasismo, racismo…) que nos impiden reconocer nuestra verdadera talla. Jesús la cura en sábado provocando la indignación del jefe de la sinagoga. Yo creo que Jesús disfrutaba poniendo de relieve que las leyes, por muy sagradas que fuesen estaban al servicio de la vida, de las personas, de la liberación. 

Seguiría parar presentándote a otras que tuvieron la dicha de encontrarse con Él, pero… para mi sorpresa, (Jesús no acaba de sorprendernos nunca), él mismo me pide la palabra, ¡faltaba más!. Quiere intervenir para explicarnos que no sólo nos ofreció lo mejor de sí sino que también el supo aprender de nosotras y recibir nuestro amor generoso.

Jesús escandalizó por su modo de tratar a las mujeres (3): La mujer que amó mucho




Te presento a otra mujer denigrada socialmente y recuperada para siempre por Jesús, su experiencia es apasionante... pero es mejor que la escuches a ella misma. 

“Quiero empezar presentándome, pues seguro que no me reconoces con ese nombre y la verdad me gusta que me llamen como me nombró Jesús, la mujer que amó mucho,[1] no como me etiquetó el fariseo Simón: "la pecadora". También puedes llamarme "la mujer del perfume" aunque, como te explicaré, fuimos varias las mujeres que ungimos a Jesús con perfume y por eso nos han equivocado entre nosotras. (Lc 7, 36-50). 

Soy otra de las muchas mujeres anónimas; la historia no guarde memoria de mi nombre, me han equivocado con María Magdalena, con María de Betania la hermana de Marta y Lázaro (Jn 12,1-8) y otra María (Mc14, 3-9) que también ungió a Jesús pero no los pies, como yo, sino su cabeza. 

Yo conocía a Jesús desde hacía algún tiempo, le había oído hablar muchas veces, sabía de su cordial cercanía y acogida a mujeres y hombres pecadores, enfermos, niños, a todos los marginados de mi tiempo. Esa conducta le estaba constando el desprecio y la crítica de las autoridades religiosas de su tiempo. 

Simón, el fariseo, había invitado a comer a Jesús, él podía, tenia dinero, prestigio, fama. Él es "justo", correcto, "puro" yo soy una mujer deshonrada, ritualmente impura, estoy manchada y mancho todo lo que toco. Sé que así estoy considerada y eso me retiene, yo también querría invitar a Jesús, hablar con Él, agradecerle lo que hace por nosotras las mujeres "pecadoras" que nos prostituímos con hombres "puros" y "cumplidores". 

Jesus escandalizó por el modo de tratar a las mujeres (2): Marta y María




Vuelvo a encontrarme contigo para presentarte a otras dos "compañeras de camino" de Jesús, Marta y María. Les dejo a ellas la palabra para que te cuenten su experiencia en primera persona: 

“Somos dos hermanas seguidoras de Jesús, nos llamamos MARTA Y MARÍA. [1]Nos conocerás sin duda a través de lo que otros han dicho de nosotras, pero hoy nos vamos a dirigir a ti personalmente. 

Los Evangelios nos nombran en tres pasajes que representan momentos importantes en nuestras vidas y en la vida de nuestras comunidades (Lc10, 30-42; Jn 11, 1-54; Jn12, 1-11).. Como sabes hay que leer los Evangelios en una doble clave: la de la vida de Jesús y la de la primera comunidad. 

Lucas (10, 30-42) narra un momento importante en nuestra vida, cuando acogimos a Jesús y fuimos descubriendo en qué consistía ser auténticas discípulas. El evangelista nos presenta enfrentadas como símbolo de los problemas y dificultades que estaba teniendo la comunidad a la que él se dirige. Conflictos entre los diversos ministerios y servicios y los papeles asignados a varones y mujeres. Ese enfrentamiento ha dado lugar a innumerables interpretaciones patriarcales, que iremos intentando desmontar a lo largo de nuestros diálogos contigo. 

Juan por el contrario nos presenta como auténticas discípulas amadas, como mujeres creyentes, con papeles destacados en nuestra comunidad. 

Jesús escandalizó por su forma de tratar a las mujeres (1): María de Magdala.



Me apasiona hablar de Jesús y de un modo especial de su manera “escandalosa” de relacionarse con las mujeres de su tiempo, también paradigma de relación para todos los tiempos. 

Voy a invitaros a una aventura: que os trasladéis a la Palestina del siglo I para poder escuchar a las protagonistas de esos encuentros. 

Frecuentemente nos acercamos a los textos evangélicos que los narran mirando a Jesús; hoy vamos a hacerlo escuchándolas a ellas directamente. Ellas nos contarán en primera persona qué les pasó cuando se encontraron con él. 

Como maestra de ceremonias y presentadora estará con nosotras una mujer muy importante en la vida de Jesús. Ella misma toma la palabra para presentarse: 

“Soy una mujer con nombre en el Nuevo Testamento, me llamo MARÍA DE MAGDALA, O MARÍA MAGDALENA,[1] pero estoy segura de que soy una desconocida para gran parte de los que estáis aquí, mucho peor, confundida con otras mujeres, sobre todo presentada como símbolo del pecado sexual, que por supuesto es un pecado “femenino”. 

Mi nombre, aún hoy, sugiere la imagen de una mujer adúltera, prostituta, pecadora arrepentida…son muy pocos los cristiano y cristianas que me asocian con: seguidora de Jesús, apóstol de los apóstoles, testigo privilegiado de la muerte y Resurrección de Jesús. 

Pero vamos por partes. Soy una de las mujeres más nombradas por los cuatro evangelios y la que más en las narrativas pascuales, pero se me confundió una y otra vez: con la mujer pecadora que lavó y ungió los pies de Jesús (Lc 7,36-50); con María de Betania, que también ungió los pies de Jesús (Jn 12, 1-8), con la mujer anónima que proféticamente ungió su cabeza (MC 14,3-9; Mt 26, 6-13) incluso con la mujer sorprendida en adulterio (Jn 8, 3-11). 

La Búsqueda de la felicidad como camino de humanización


Diálogo interdisciplinar Psicología- Espiritualidad. Emma Martínez Ocaña, Oviedo 2011. 

En este encuentro Internacional donde celebramos el Centenario de la Institución Teresiana y además en esta ciudad de Oviedo, quiero poner mi granito de arena para colaborar en esta tarea que apasionó a Pedro Poveda, y que está en el origen de la Institución Teresiana: poner en diálogo la fe, la ciencia, la cultura, convencida, como estaba él, que este diálogo es un camino de humanización. 

Desgraciadamente no tenemos muchas experiencias positivas de este diálogo en las esferas institucionales del cristianismo en el pasado, ni el presente, pero quizá por eso urge más el intento. Establecer un diálogo entre espiritualidad cristiana y Psicología tampoco es fácil, las reticencias por ambos lados abundan y mucho más si se concreta el tema de diálogo en la felicidad. 

El subrayado tan potente que el cristianismo ha hecho sobre la cruz, el valor redentor del sufrimiento, la exaltación hagiográfica del dolor como camino de santificación, la iconografía representativa de los santos y santas y un largo etc. dan buena razón de ello, dejando de lado un hecho evangélico fundamental: Jesús de Nazaret es presentado por los Evangelios como un hombre con rasgos de una personalidad positiva y feliz y se presenta predicando una Buena Noticia y proclamando caminos inéditos de felicidad. 

En este momento histórico los trabajos de investigación sobre la felicidad están de modo. Basta introducir en Google las palabras investigación sobre felicidad para encontrar que en español, 371 millones de entradas. Renuncio por tanto al intento de hacer una síntesis sobre las investigaciones en general para concentrarme en las investigaciones y conclusiones a las que sobre este tema está llegando la Psicología Positiva.[1]El término "psicología positiva" ha sido desarrollado por Martin Seligman como el estudio científico de los sentimientos positivos, las experiencias positivas, de los rasgos individuales positivos, es decir sus fortalezas y virtudes y de las instituciones que facilitan su desarrollo y los programas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos, mientras previene o reduce la incidencia de la psicopatología. El objetivo de la psicología positiva es ayudar a las personas y grupos a ser más felices: “la felicidad y el bienestar son los resultados que desea obtener la Psicología Positiva[2]


Buscar con sabiduría senderos de felicidad



· A qué llamamos felicidad.
· Qué es lo difícil de encontrar con sabiduría senderos de felicidad
· Algunos senderos de felicidad.
· Condiciones básicas.
· Algunas actitudes que favorecen encontrar felicidad.
· Senderos que conducen a una manera sabía de vivir la felicidad.
· Jesús un hombre feliz, nos muestra sus caminos de felicidad.
· La felicidad en el contexto de Jesús.
· Un Jesús feliz: algunos rasgos más destacados de su manera de vivir la felicidad.
· Su propuesta de felicidad es una propuesta política y paradójica.

Nota: el desarrollo completo de este tema en MARTINEZ OCAÑA, E. Buscadores de felicidad. Un Jesús feliz nos muestra sus caminos de felicidad, Narcea, 2011.

INTRODUCCIÓN. 

Me reconozco una buscadora nata. Entre mis múltiples búsquedas la de la felicidad ha ocupado un lugar privilegiado. En esta etapa de mi vida de “júbilo” miro con gratitud mi trayectoria vital y descubro los muchos caminos por los que he buscado felicidad para mí y para los demás: unas veces de forma sabia y evangélica, otras de forma necia y equivocada, pero siempre aprendiendo de la vida. 

A través de muchos años de escucha y de tratar de servir de ayuda en el acompañamiento psicoespiritual de numerosas personas, he constatado que la búsqueda de felicidad está en el corazón del ser humano y se manifiesta de muchas maneras. De ella se aprovecha nuestra sociedad de consumo ofreciéndonos “objetos” y “modos de vivir” para ser mas felices, engañando muchas veces a nuestro corazón sediento de felicidad verdadera.