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¿Podemos encontrar en el Jesús de las narraciones evangélicas alguna inspiración para aprender a sostener la vida?



En este momento histórico donde necesitamos pasar de un sistema contra la vida a otro del cuidado y sostenimiento de ella ¿podemos encontrar en las narraciones evangélicas pistas, orientaciones, inspiraciones? Más allá de la verificación histórica de las narraciones evangélicas, sabiendo que son testimonios de fe, no por eso dejan de ser no sólo recuerdo del impacto que la persona de Jesús provocó en quienes lo conocieron, sino propuestas de vida inspiradoras para nosotras hoy. Voy a utilizar el género literario narrativo que utilizamos mucho las mujeres teólogas porque nos aproxima de un modo más directo a su persona. Por eso hoy vamos a escuchar en directo su mensaje.

Yo era galileo e hijo de un artesano. Mi pequeña patria era Galilea la rebelde, en el corazón de un país dominado por el Imperio Romano, sometido al control político y al expolio económico. La situación de mi pueblo era de una gran explotación tanto por las autoridades políticas como religiosas. Para la gran mayoría de mi pueblo era muy difícil sostener sus vidas que estaban seriamente amenazadas. En este sentido mi tiempo no era muy distinto al vuestro. Las desigualdades, las injusticias, el despilfarro de quienes poseían la mayoría de los bienes, el desprecio por las personas pobres, enfermas, débiles, mujeres, paganos… formaba parte de la vida cotidiana. La mayoría de mis vecin@s malvivían trabajando la tierra, (que en muchos casos no era suya) y por sus frutos tenían que pagar impuestos. No era muy distinta la situación de los que se dedicaban a la pesca pues estaban controlados por los recaudadores de Herodes Antipas, que imponían tributos, impuestos, diezmos y tasas sobre derechos de pesca y utilización de los embarcaderos. La carga total era abrumadora. Los tribunales de las ciudades pocas veces apoyaban a las personas pobres. Aumentaba continuamente el número de indigentes, jornaleros, prostitutas, enfermos, mendigos. Crecía el endeudamiento, el hambre, la injusticia. Viendo y sufriendo esa realidad, especialmente después de la experiencia del Jordán y de saberme de un modo nuevo hijo y hermano, formando parte de la misma realidad de Dios y de la humanidad , ya no podía seguir igual: había llegado el momento de empeñar mi vida, enredarla para siempre entrando de lleno en lo que experimenté como proyecto de Dios: acoger su amor incondicional y compasivo, dejarme transformar por él, y empeñar la vida en hacer verdad la filiación y la fraternidad, es decir, acoger el Reino de Dios. Y esto pasaba necesariamente por sostener y cuidar todas las vidas pero de un modo especial las más vulneradas. 

Algunas claves para vivir la Pascua. Jueves Santo.

 


COMO YO OS HE AMADO. Un testamento sin conciencia de serlo.

Los evangelios nos dicen que Jesús celebró con sus discípulos y discípulas una cena, ¿pascual? ¿de amistad?... ciertamente en los días cercanos a la celebración de la Pascua judía, pero en ese momento no tenían conciencia de que era una despedida, escucharon las palabras de su maestro sin saber que les estaba ofreciendo su testamento vital. Solo mucho más tarde pudieron rescatar ese testamento de vida que les dejó su maestro y hacerlo el núcleo de su manera de vivir y de su predicación.

Es cierto, por lo que recogen las fuentes, que fue una cena cargada de tensión, desconcierto, dolor, las amenazas sobre la vida de Jesús les pesaba como una losa, la posibilidad de una traición, y el miedo real a que atentaran contra su vida rondaba en el ambiente, pero ciertamente no esperaban ese rápido desenlace.

Leyendo el evangelio de Juan, donde elabora, posteriormente, un largo discurso en el que recuerda el núcleo del mensaje de Jesús y por tanto de alguna manera lo reconoce como su testamento: “Que os améis como yo os he amado” (Jn 13,34).

Viernes santo




AMAR LA JUSTICIA MÁS QUE LA PROPIA VIDA.

Como hemos visto ayer, jueves santo, sus amigas y amigos vivieron el desgarrón de no poder despedirse del maestro, inesperadamente en la noche lo apresan, lo arrebatan de sus vidas sin poder decirle adiós. Hoy también en muchos lugares del mundo una bomba, un dron, un tiro está arrebatando la vida a miles de personas que no saben si van a seguir vivas o no ese día y si se tienen que despedir o no.

Las narraciones de los evangelios nos muestran el desconcierto, el miedo y las diversas reacciones de los amigos y amigas de Jesús cuando se van enterando de su condena a muerte.

Unos muertos de miedo, como Pedro, lo niega, o huyen a Galilea temiendo que también fueran a buscarlos a ellos para matarlos, Judas reconoce su traición y que también él había sido engañado y se desespera.

Sí sabemos que algunas mujeres como María de Magdala, María la mujer de Alfeo, madre de Santiago el Menor, y Salomé, la madre de Santiago y Juan no huyeron, sino que se quedaron en Jerusalén, buscando el modo de acercarse a Jesús, de ver si pueden ayudarle, ¿no temen arriesgar su vida? ¿No piensan que las pueden apresar y matar también a ellas?

No sabemos lo que pensaban, seguramente muertas de dolor no se preocupaban por ellas, sino que sólo buscaban cómo ayudarle, cómo aliviarle, como hacerle saber que estaban allí, como agradecerle todo lo que habían recibido de él.

Sábado santo

 



¿A QUE NOS PUEDE INVITAR HOY A NOSOTRAS LA EXPERIENCIA DE LA RESURECCIÓN?

Texto tomado y reestructurado de nuevo de MARTINEZ OCAÑA, Emma, Es tarde, pero es nuestra hora, Narcea, 2020,pp. 142-149

En estos días de dolor, desconcierto, miedo, tristeza, guerras, hambre, migraciones masivas, genocidio televisado ante la inacción de los organismos internacionales y de todos los países del mundo muchas personas creyentes sed preguntan: ¿Dónde está Dios?

Una pregunta que ha resonado a lo largo de la historia y sigue resonando hoy y que fue sin duda una pregunta lacerante para la comunidad de Jesús.

Redescubrir qué supuso para la primera comunidad cristiana la fe en que Dios resucitó a Jesús nos puede ayudar a descubrir a que nos puede invitar hoy apostar por esa convicción.

Lo primero abrirnos a la esperanza de que la muerte no es la última palabra sobre nuestras vidas y todas las vidas. Esta esperanza ¿disminuye el empeño y la pasión por hacer este mundo mejor? ¡En absoluto!,

Que haya en la meta-historia otro nuevo y desconocido modo de ser en la fuente de la Vida y del Amor, en nada disminuye el compromiso por generar ya aquí en nuestra pequeña historia esa vida nueva. Aquí, en esta sociedad, en este mundo nuestro porque tenemos derecho a vivir humanamente y todo lo más felices que podamos y empeñarnos en ello. Este es nuestro modo de hacer visible y por ello creíble esta convicción

Domingo de Resurrección

 



DESDE LA LECTURA CRÍTICA DE LOS RELATOS EVANGÉLICOS ¿QUÉ PODEMOS DECIR DE LA EXPERIENCIA DE LOS DISCIPULOS SOBRE LA RESURRECCIÓN DE JESÚS?

Texto tomado y reelaborado de MARTINEZ OCAÑA, Emma, Es tarde, pero es nuestra hora, Narcea, 2020, 81-91.

¿Qué podemos decir hoy sobre la experiencia de sus discípulos?

Los evangelistas nos dejan constancia de una experiencia desconcertante, en medio de su profunda noche y miedo, un acontecimiento nuclear los sacude, no podemos sabemos en qué consistió la experiencia, pero su grito potente es: “La muerte no ha podido con Jesús, el crucificado está vivo. Dios lo ha resucitado de entre los muertos”

Es cierto y no lo niegan, que tardaron en acoger esa noticia. Por eso muestran su desconcierto e incredulidad. La experiencia no fue inmediata, no pasó de repente, ni todos los seguidores y seguidoras de Jesús tuvieron la misma experiencia y al mismo tiempo. Parece que las primeras que tuvieron esa experiencia fueron María Magdalena y otras mujeres, y cuando fueron a compartir su experiencia con los demás discípulos, pero no las creyeron, no eran dignas de crédito.

Llamadas a vivir la resurrección


¿Qué significa y cómo quiero vivir yo hoy esta fiesta? Hoy la comunidad cristiana celebra la resurrección de Jesús, la experiencia de la primera comunidad de que Dios había resucitado a Jesús, que la muerte no fue la última palabra sobre su vida. No sabemos en qué consistió esa experiencia, los relatos evangélicos guardan memoria de ella formulándolo de un modo metafórico y simbólico. Seguramente por la imposibilidad de poner palabra a una experiencia que a ellos mismos les sobrecogió. Pero lo que sí es incuestionable es que sus vidas cambiaron radicalmente y ese es el dato histórico innegable de qué “algo” muy fundamental les pasó. Y ellos lo formulan como pueden utilizando todo tipo de géneros literarios. 

No lo expresan como un milagro de la noche a la mañana, sino como un proceso; “al tercer día” es la metáfora que ellos utilizan. Un tiempo en el que fueron descubriendo la verdadera identidad de Jesús, la de saberse “hijo amado y hermano” de todos/as, identidad ultima que no muere con la muerte física, que sigue viva.

 “Hijo amado”: fue su metáfora existencial para formular la seguridad de SER en el Amor Incondicional, SER relación amorosa, Ser vida en la Vida. Todo ello regalado no conquistado. Una bella y expresiva metáfora de la seguridad de que nada ni nadie puede destruir esa identidad, nada podrá separarle del Amor que ES en él que, en definitiva, él mismo es. 

Ese fue el secreto de su vida, la fuente de la que manaba su amor desbordante, su libertad profunda, su fuerza para permanecer fiel a ese sueño que él consideraba sueño de Dios: ayudar a descubrir a todas las personas que eso SOMOS: hijas e hijos amados incondicionalmente. 

A propósito del libro de Juan José Tamayo, “La compasión en un mundo injusto"



¿ES POSIBLE VIVIR LA COMPASIÓN Y LA ESPERANZA EN UN MUNDO INJUSTO Y en UNA TIERRA A PUNTO DE COLAPSAR?

Vivimos tiempos difíciles, yo siento en muchos momentos que me puede el desconcierto, la indignación, el no entender qué nos está pasando como sociedad, cómo seguimos eligiendo a quiénes nos roban el dinero en el presente y nos quieren robar el futuro desde un negacionismo que puede ser asesino.

En la perplejidad en la que me encuentro y necesitando calmar mi mundo emocional para poder mirar con esperanza y coraje el momento presente, recién terminada la pandemia leí un libro de Juanjo Tamayo que me ayudó mucho: La compasión en un mundo injusto, Fragmentos, 2021 y he vuelto a releerlo.

Juanjo con una gran lucidez comienza avisando de que la compasión y yo digo también la esperanza son “virtudes” que cotizan a la baja, porque están mal comprendidas y/o explicadas tanto desde la religión como desde la mentalidad actual.

¿Hay poca compasión porque se considera que es una virtud débil, sentimental, e incompatible con la denuncia, la defensa, el coraje de luchar por lo que cada cual considera valioso? Creo que sí.

Siento que pasa igual con la esperanza como virtud pasiva, incluso alienante, en vez de considerarla como el coraje por luchar y tratar de conseguir lo que esperamos.

A lo largo de este muy valioso libro Juanjo de-codifica y re-codifica la compasión. Me ha gustado mucho su formulación de que la compasión es “mirar la realidad con (y desde) los ojos de las víctimas”, “tomarnos en serio el mal y no banalizarlo” luchando contra las causas de ese mal y sufrimiento.

Un hombre que amó más la justicia que su propia vida



En estos días la comunidad cristiana rinde homenaje a Jesús de Nazaret, un ser humano indomable que amó más la justicia, la verdad, la defensa de las personas “descartadas” de su tiempo, que su propia vida. Nadie pudo arrebatarle su libertad, no se dejó comprar, ni intimidar, ni manipular. Pagó muy cara su lucidez, libertad, valentía y compromiso: le asesinaron vilmente los poderes (políticos, económicos y religiosos) de su tiempo. 

En este momento quiero, rendir mi homenaje y hacer memoria agradecida no sólo de Jesús de Nazaret sino de tantas personas que hoy como ayer son “asesinados” física, psíquica, mediática, laboralmente… por actuar como él lo hizo. Hoy por hoy, los mismos poderes siguen “asesinando” pero también la fuerza del amor más fuerte que la muerte, sigue actuando aquí en España y en otros muchos lugares del mundo.

Cada persona puede poner nombres concretos, yo los guardo en mi corazón y desde él enviarles todo mi cariño, mis mejores energías, y mi gran gratitud. ¡Gracias! a todas las  que seguís luchando por la justicia, la verdad, la paz, la defensa de quienes hemos empobrecido y marginado. Me devolvéis la fe en ser humano y sois un estímulo para no tirar la toalla y no perder la esperanza de que otro mundo es no sólo posible sino imprescindible. 

Mesa redonda: ¿Otra Iglesia es posible?

 


Organiza: Comunidad de Santo Tomás de Aquino

12 de noviembre, viernes, a las 18 horas.

PARTICIPAN: José Arregi Olaizola, Ema Martínez Ocaña, Antonio González Fernández, África de la Cruz Tomé. MODERA: Evaristo Villar.

GUIÓN

1) Presentación-Introducción por Evaristo Villar.

2) IMAGEN Y RELEVANCIA ACTUAL de la iglesia en el mundo de hoy. Causas y propuestas de futuro. (3 a 5 minutos). Preguntas del público.

3) ORGANIZACIÓN de la iglesia que excluye a las mujeres, y otras diversas tipologías del ser humano (ideológicas, políticas). Causas y propuestas. La sinodalidad. (3 a 5 minutos). Preguntas del público.

4) MACROECUMENISMO. El problema de la secularización. Desarrollo científico-técnico, economicismo y mística. Diálogo interreligioso e interconviccional. La propuesta de Francisco de iglesia de puertas abiertas y “en salida”. (3 a 5 minutos). Preguntas del público.

5) ÚLTIMAS PALABRAS.- Perspectivas de futuro en tiempos de incertidumbre (cuestión de acentos): ¿qué resaltamos, qué enfocamos, por dónde caminar?

Será a través de Zoom. Conviene solicitar la participación a la dirección consejo@comunidadsta.org no más tarde del 31 de octubre.


Carta abierta a María Magdalena





Querida María Magdalena: ¡qué alegría poder celebrar una año más tu fiesta en un momento de fuerte despertar en el mundo entero del movimiento de mujeres en la sociedad y en las Iglesias reclamando igualdad y derechos! Tú sigues siendo un referente para quienes, también como tú, formamos parte del movimiento de Jesús y reclamamos que éste vuelva a ser una comunidad de iguales.

También nos alegramos de que gracias a tantas teólogas y biblistas feministas podamos hoy reconocer tu verdadera identidad y qué pena de tanta documentación y tradiciones perdidas que nos podrían haber aportar más luz sobre tu persona y tu papel central en la vida de Jesús y en la primera comunidad!

La historia patriarcal de nuestro cristianismo tiene una profunda deuda contigo. Las autoridades religiosas y teológicas deberían pedirte perdón públicamente por la injusticia que han cometido con tu persona.

Primero se intentó silenciar tu protagonismo en la vida de Jesús y en el de la primera comunidad; después se quiso robarte el título de la primero testigo de la Resurrección, para atribuírselo a Pedro, tal como hizo el evangelio de Lucas (24,34) y Pablo que ni siquiera te nombra entre los testigos de la Resurrección (1Cor 15,5-8). Una opción ideológica y política que sirvió para reclamar el derecho exclusivo de los varones para gobernar y obtener las “ordenes sagradas” y sostener así el patriarcado socialmente dominante, aunque eso fuese traicionar la opción de Jesús de una comunidad de iguales.

Sólo las tradiciones marginales como la de los gnósticos y maniqueos te otorgaron la importancia que te habías merecido y te escogieron como representante de sus doctrinas.

Encuentro de personas cristianas y candidatas de Unidas Podemos. 1 de Mayo 2021

 



VIDEO DEL ENCUENTRO COMPLETO

https://youtu.be/GoWf-G5b4JA


POR UNA SOCIEDAD PLURAL ABIERTA Y SOLIDARIA.

Aportación de Emma Martinez Ocaña.

Agradezco al Grupo de Trabajo Espiritualidad y Derechos Humanos Podemos de Madrid esta oportunidad de hacer visible las coincidencias entre las políticas de UP y nuestras convicciones y propuestas cristianas.

Es la primera vez que esto se hace como es la primera vez que dentro de un partido, Podemos, exista un grupo incluso un Área (como pasa en Sevilla) de Espiritualidad y Derechos humanos

· Lo primero que quiero decir es que mi militancia en ésta Área de Espiritualidad de Podemos es fruto de mi opción creyente. Podemos es para mí, en estos momentos, un instrumento político donde compartir con otras muchas personas la pasión por cooperar en hacer esta sociedad nuestra más justa, compasiva, abierta, democrática y solidaria. Es tratar de hacer verdad el amor político, el amor por el Bien Común

· Es mi manera de cooperar en vincular lo que nunca debió separarse la espiritualidad (como dimensión de profundidad humana que alienta un modo de estar en la realidad sintiéndonos formando parte de toda la vida y por tanto defendiéndola contra todos los mecanismos de muerte) y la política (la preocupación, la gestión y el cuidado de la “polis”, que hoy es toda la tierra, impulsando y apoyando leyes y decisiones que cooperen en el Bien común). Alentar una espiritualidad política o una política alentada por la espiritualidad.

"El mejor legado del 15M: ¡Que nada ni nadie nos arrebate una esperanza comprometida!"


Sin mucho tiempo para elaborar mi respuesta, me ha llegado esta petición de José Manuel Vidal y he querido responder desde mi experiencia : ¿Qué queda del 15-M en Podemos, en la sociedad y en la Iglesia? ¿Es el Papa Francisco un indignado?

El 15M lo viví en Madrid y fue para mí un gran signo de esperanza: Por fin despertábamos como sociedad, nos indignábamos y salíamos del letargo reclamando derechos, justicia, equidad, denuncia del expolio bancario al grito: “No somos mercancías en manos de banqueros”, exigencia de ruptura con el bipartidismo corrupto y al servicio de una no tan modélica transición, cuyo fin era no tocar el franquismo soterrado en instituciones como el ejército, la iglesia, poderes económicos y financieros y sobre todo la aspiración y la lucha por una democracia real …Participé con entusiasmo en lo que pude en Sol y, sobre todo, seguí con pasión el movimiento que tenía reflejo en otros muchos movimientos de indignados en el mundo.

A partir de la disolución de las acampadas en las diversas ciudades, surgieron distintas iniciativas ciudadanas: mareas (verde, naranja, blanca, negra…); marchas de la dignidad por todo el territorio nacional, movimiento “rodea el congreso” y diversos grupos de resistencia en los barrios de las ciudades.

¿Qué queda del 15M en la sociedad?

La Fratelli Tutti: una llamada a vivir una espiritualidad política.



Comienzo haciendo mío este deseo del Papa Francisco: 

“…Ojalá que al final ya no estén los “otros”, sino sólo un “nosotros”… Ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces, más allá de las fronteras que hemos creado” (n.35) 

Desde el primer número el Papa deja claro la inspiración de la encíclica «Fratellitutti»[1], que es San Francisco de Asís, y desde él quiere dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio (…). 

Saborear es una experiencia corporal y espiritual al mismo tiempo, nos habla de algo sentido y gustado y al tiempo sabor hace alusión a “sápere”,sabiduría. 

Esta es la primera pregunta que me gustaría que nos hagamos: ¿Con que sabiduría saboreamos la vida? ¿Nuestra vida a qué sabe? ¿A qué nos sabe a cada una de nosotras y qué les sabe a quienes se relacionan con nosotras? 

El Papa declara feliz a quien ame al otro «tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él». Con estas pocas y sencillas palabras expresó lo esencial de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, psíquica, religiosa, ideológica… más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite. Esta es la fraternidad universal a la que el Papa nos llama en este encíclica. 

No nos vendrá mal preguntarnos cómo andamos en esta capacidad de reconocer, valorar, amar…más allá de nuestras referencias, afectos, preferencias ideológicas, clase social, raza… 

1- SUBRAYADOS GENERALES: 

Una encíclica que es de alguna manera compendio del pensamiento del Papa Francisco. Con el precedente de Laudato si’ (2015), encíclica que marca claramente un punto de inflexión en el pensamiento social cristiano, incorporando el grito de la tierra -justicia ambiental- a la altura de y en relación con el grito de los pobres -justicia social-, llega ahora FratelliTutti (2020), un nuevo documento con un definido carácter social y político. No deja de ser una culminación de lo que desde Evangelii Gaudium (2013) -el programa de gobierno de Francisco- se nos ha ido repitiendo: vivimos en un sistema económico y un modelo social que está enfermo y que genera muerte y exclusión. Los cristianos tenemos el deber de transformarlo 

La actual encíclica, FratelliTutti, es la respuesta a las dos derivadas más peligrosas del modelo sociopolítico de inicios del siglo XXI: el neoliberalismo y un populismo insano y manipulador . 

¿Estrenamos una Navidad más humana y cristiana?

 


Sin duda que esta navidad va a ser muy distinta a las anteriores. Para muchas personas puede ser un tiempo de dolor por las pérdidas de familiares, amistades, trabajo, dinero, salud… También podrá costarnos no poder encontrarnos con tantas personas como nos gustaría, ni abrazarnos, ni prolongar noches de tertulia y fiesta.

Estas navidades las vamos a vivir en vulnerabilidad e incertidumbre sobre el futuro de nuestras vidas, del trabajo, de nuestra humanidad y nuestra tierra.

Sin duda para muchas personas pueden ser navidades muy duras, pero ¿y si pudiéramos descubrir que, a pesar de todo, puede ser un momento de aprendizaje de lecciones vitales? ¿Y si nos damos cuenta de que las limitaciones que nos imponemos están movidas por el amor, el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, la empatía el cuidado de nosotros mismos y de los demás?

¿Y si fuésemos más conscientes de que puede ser una Navidad más auténticamente humana y cristiana?

Entrevista revista "Utopía"

Urge vivir una espiritualidad política desde lo común.

Buscadora incansable, apasionada por hacer verdad ese sueño de Jesús por un mundo más justo, esta “joven” teóloga es Licenciada en Historia y Teología Espiritual, Psicoterapia individual y de grupo, especialidades a las que, desde hace más de veinte años, dedica gran parte de su tiempo, así como a orientar encuentros de silencio, meditación y talleres de integración psicoespiritual.

Pertenece a la Institución Teresiana y forma parte del Equipo de Reflexión Psicológica de CONFER. Es miembro de la Asociación de Teólogas Españolas, de Mujeres y Teología y de los Círculos de Espiritualidad Progresista de PODEMOS. Tiene varios libros publicados en la editorial Narcea, y del último, “Es tarde pero es nuestra hora”, puedes ver una breve recensión, en este mismo número de UTOPÍA.

Entrevista de Luis Ángel Aguilar Montero

Yo conocí a Emma hace bastantes años en las semanas andaluzas de teología y en los encuentros de las CCP y, desde el primer momento, ya me enamoraron esa dulzura cuasilatina, la esperanzadora paz que transmite, su comprometida fe en Jesús de Nazaret y, cómo no, su sempiterna sonrisa.

Después, compartimos otros proyectos, grupos de reflexión, nuevos paradigmas, etc. Y más tarde, llegó a PODEMOS, donde también trabajamos juntos por ampliar los círculos de espiritualidad progresista, y por seguir aunando espiritualidad y compromiso político. ¿Mande? Sí, como lo oyen. Que eso de fe y política nunca fue entendido por mucha gente, sobre todo si hablábamos de políticas de izquierdas.

Se formó en la Teología de la Liberación con Gustavo Gutiérrez y trabajó diez años en Colombia y Perú la educación y formación de agentes pastorales laicos;  sigue trabajando en varios países de América Latina. Ejerció la docencia en la Universidad Pontificia de Comillas y en el salvadoreño Centro de Teología Óscar Romero.

Por eso la entrevistamos ahora, para entender más todas estas cuestiones, justo cuando hablamos de espiritualidad y política

Emma, ¿puede hablarse con propiedad de una “espiritualidad de lo público”? 

Seguramente, pero a mí me gusta más formularlo como “espiritualidad de lo común”. Es decir, una espiritualidad que defienda el Bien Común, así, con mayúsculas. La espiritualidad, como yo la entiendo, o es defensa de “lo común” o puede ser un mero espiritualismo.

Vivir esta pandemia como llamada a un nuevo modo de sentir y vivir



Yo estoy convencida de que no habrá un cambio radical estructural, ni social, ni ecológico sino hay un cambio en nuestro modo de entendernos, sentirnos y vivirnos. Un profundo cambio radical, es decir que alcance las raíces de ser. 

¿Qué caminos deberíamos seguir los humanos si queremos aprender de este posible “último aviso de la tierra”?

No soy experta en antropología, pero algo sé de humanidad y presiento que los caminos hacia la liberación pasan una vez más por un gran éxodo antropológico.

Arriesgo a enumerar algunos de esos éxodos que suponen un nuevo modo de ser persona. Éxodos que al menos en mí, veo imprescindibles: 

 De la fantasía de la inde-pendencia a la experiencia de la inter-dependencia mutua y la eco-dependencia.
 De creernos falsamente sobre la tierra a descubrirnos siendo tierra, que piensa, que ama, que crea…
 Del individualismo insolidario a sabernos personas inter-relacionadas con todo y con toda la humanidad y siendo-con todo lo que es

En la noche un rayo de esperanza



A lo largo del día de ayer y de hoy me han llegado muchos mensajes, que agradezco de corazón, con palabras de este tiempo de Pascua: ¡Alégrate, no tengas miedo, Jesús ha resucitado!

Tengo que confesar honestamente, que yo aún estoy en la noche, que no estoy alegre, sino triste y profundamente dolorida y sí tengo miedo. Cada vez me pesan y duelen más los miles de muertos, pérdidas, angustias, desfondamientos, sin sentidos… 

Y sí tengo miedo, miedo a lo que aún nos queda por ver y padecer. Pavor al momento en que el virus llegue con fuerza a África, la India, muchos países de América Latina, los asentamientos, campamentos de emigrantes… un largo etc. Una vez más la peor parte se la van a llevar los colectivos más vulnerables, con menos recursos, sin agua, sin casas donde refugiarse, mujeres viviendo encerradas con sus maltratadores y un largo etc.…

Miedo a que de verdad no salgamos de esta pandemia mejores. Las crisis sacan del ser humano lo mejor y lo peor y lo estamos viendo cada día, en nuestro país y en otros lugares. Observamos con ojos atónitos por un lado tanta generosidad y gratuidad y al tiempo tanta mezquindad e inhumanidad. 

Miedo a que no renunciemos definitivamente a este loco modo de vivir, consumir, producir, relacionarnos. A que el neoliberalismo imperante, asesino y ecocida no sea vencido, sino que una vez más salga vencedor… 

Sábado Santo 2020: De noche esperando el amanecer


Es de noche, la noche de la impotencia, la injusticia, la desolación. Noche de la muerte injusta en soledad. Noche precedida de las traiciones, el griterío amenazante, el linchamiento cruel y mentiroso. Noche de las esperanzas rotas, del miedo que provoca parálisis, huida, cerrazón de puertas mentales y emocionales.

La noche incomprensible del “silencio”, “ausencia”, “inacción” de Dios tal como lo esperamos.

La noche de un proyecto compartido de justicia y fraternidad.

Una noche oscura donde cuesta ver salidas, futuro, una noche amenazante cargada de dolor y muerte.
La noche de las preguntas sin respuesta: ¿por qué? ¿cómo puede estar pasando esto? ¿dónde está Dios? 

La noche de una crisis radical porque afecta a la raíz de nuestras esperanzas tecnológicas, de nuestra falsa omnipotencia y prepotencia, de la fantasía de nuestro individualismo in-dependiente.

Viernes santo 2020: En honor de los que aman más la justicia y la solidaridad que su propia vida.


Hoy no puedo menos de, con mucho dolor, poner delante de la cruz a la humanidad entera sufriendo, de una u otra manera, una pasión de muerte, soledad, angustia, miedo Al tiempo siento una enorme gratitud por tantas personas que, de muy diversas maneras, como decía Ignacio Ellacuria, están colaborando heroicamente para ayudar “a bajar de la cruz a tantas personas crucificadas” en este momento histórico. También ellas están entregando y algunas perdiendo sus vidas por los demás. Están amando más hacer el bien, proteger a la población y defender el derecho a la vida, a la salud, a la educación, a la alimentación, a un techo, limpieza, movilidad, acogida a los sin techo, sin papeles, migrantes, mujeres prostituidas y maltratadas… que a su propia salud, descanso y vida personal.
 
Hoy mi homenaje va para todas y todos vosotros. 

Junto a esta realidad doliente y reconfortante, me venía con mucha fuerza esta mañana, mirar a Jesús como profeta y mártir del amor y la justicia. 

Jesús acabó mal históricamente, como desgraciadamente acaban mal, muchas veces en esta historia nuestras, quienes des-velan las causas de las injusticias, el empobrecimiento, la marginación. Nunca ha salido gratis la defensa de los derechos de las personas, de un modo especial de las víctimas de mecanismos de poder y de sistemas corruptos, asesinos y ecocidas. 

Un Jueves de Pasión que podemos hacerlo "Santo",

    Un jueves de pasión despojado de toda celebración comunitaria, procesiones, visitas a monumentos…y poblado de dolor, miedo, incertidumbre, experiencia de vulnerabilidad, soledad, enfermedad y muerte y al mismo tiempo lleno también de realidades de generosidad, solidaridad, agradecimiento, gratuidad y ¿Cómo no? marcado también por la traición, las mentiras, la insolidaridad, la inhumanidad…

    Hoy leyendo el evangelio de Juan se me han quedado grabadas estas palabras: “Que os améis como yo os he amado” (Jn 13,34).

    A lo largo del día me he ido preguntando: ¿Cómo amó Jesús de Nazaret?

    A través de los testimonios escritos, que nos han dejado las primeras comunidades cristianas, algo podemos decir de cómo fue ese amor.

     Un amor sub-versivo. De hecho, sub-vertió los criterios sociales y religiosos de su tiempo,descolocó adverbios, adjetivos, nombres: arriba-abajo, dentro-fuera, más-menos, primeros-últimos, sabios-necios, ciegos-videntes, justos-pecadores, sanos-enfermos… Con sus hechos sub-vertió las creencias religiosas de su tiempo para reivindicar las del Dios en el que él creía y por eso hizo de todas las periferias su centro… ¡Porque así es Dios!